sábado, 6 de abril de 2013

LA ECONOMIA... ¿UN BIEN COMÚN?


Quizás si Milan Kundera hiciera una revisión de su novela, clasificada a veces como filosófica,  “La insoportable levedad del ser (Nesnesitelná lehkost bytí)” le cambiaría el nombre a “La insoportable levedad del ser y del estar”  porque las dudas de su protagonista (trata de un hombre y sus dudas existenciales en torno a la vida en pareja, convertidas en conflictos sexuales y afectivos) debería complementarlas por las dificultades del entorno económico que le vincula a los demás.
Con el tiempo vemos la inocencia de instituciones que aplaudían en 1996 intervenciones como la de Jacques Chirac,



que hoy en día nos parecen casi de chiste. Lo sería si no fuera porque detrás, hay tragedias familiares, suicidios y situaciones que hacen que no solo la tristeza sino la desgracia, se ceben en el “hombre”.
Hoy en día se piensa más en la economía en favor de los “agentes económicos” y “los mercados” que del “hombre”.
Un soplo de aire fresco lo representa el economista austríaco Christian Felber que pretende implantar y desarrollar una verdadera economía sostenible y alternativa a los mercados financieros.

Su propuesta, apasionante, es la de formular un modelo económico que supere la dicotomía entre capitalismo y comunismo para maximizar el bienestar de nuestra sociedad.  Se basa en los valores de las relaciones humanas que nos hacen mejores y más felices. Supone un cambio de paradigma económico-social al convertir en esencial el balance del bien común por encima del balance financiero. Hay que hacerlo incentivando y premiando en economía los mismos comportamientos y valores que tienen éxito en las relaciones humanas: honestidad, empatía, confianza, estima, cooperación, solidaridad, voluntad de compartir.

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.

Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.


Ver el perfil de Emilio Arasa en LinkedIn

No hay comentarios:

Publicar un comentario